Hay olvidos que no pasarán a ser palabra, hay imágenes que se congelan en montañas y volcanes en erupción bajo el mar, que sangran rojo y furiosos las entrañas de la tierra.
Las arrugas que coleccionamos nos encaran su rostro claro, las siembras que cosechamos nos señalan las semillas escogidas, los pasos que caminamos nos remiten a nuestros altos vuelos y el canto que nos ahoga a una clase amarga, sabor residente en la boca ante cada trago de vino, aroma solitario venerado en nuestros corazones, textura de sueños divinos que prostituimos en un mundo pagano y así, visiones nítidas de su figura cotidiana alimentan nuestros ojos húmedos.
Stanka ahora está en nosotros En nuestros recuerdos, y éstos en ella.
1 comentario:
Enumeraciones para el camino
Hay olvidos que no pasarán a ser palabra,
hay imágenes que se congelan en montañas
y volcanes en erupción bajo el mar,
que sangran rojo y furiosos las entrañas de la tierra.
Las arrugas que coleccionamos nos encaran su rostro claro,
las siembras que cosechamos nos señalan las semillas escogidas,
los pasos que caminamos nos remiten a nuestros altos vuelos
y el canto que nos ahoga a una clase amarga,
sabor residente en la boca ante cada trago de vino,
aroma solitario venerado en nuestros corazones,
textura de sueños divinos que prostituimos en un mundo pagano
y así,
visiones nítidas de su figura cotidiana alimentan nuestros ojos húmedos.
Stanka ahora está en nosotros
En nuestros recuerdos, y éstos en ella.
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