Una niña negra negra con los dientes blancos blancos Un corazón violáceo Un pensamiento amarillo margarita Una cuerda desafinada y rota
Escuelas de coros de mujeres maduras Yuntas de bueyes adoloridos Cicatrices que surcan la matriz Pañuelos de seda perfumados
Caprichos de pequeña burguesa Masoquismo de princesita Entrega de prostituta solitaria Alevosía de dueña de casa
Maquinitas y espejos engañosos Suerte de principiante Amor de mis amores
Las exageraciones del alma tiñen de rojo Un veneno carmesí adorna las cavidades del cráneo
En el vientre se engendra la fiebre Y las parturientas bautizan monstruos inmundos Deseos de humanos faltos de fe Cajitas de música recubiertas de lujuria
Un ruego vigoroso en nombre de la carne el estruendo de las manos decididas y en contra de las nalgas Un espasmo que se parece a un estornudo Las mucosidades que parecen mocos
¿Qué más quieres que te diga? El resto, son puras mentiras piadosas.