Quiero respirar de su boca
y lamer sus axilas sudorosas
sentir en la lengua
el bitter de su carne
Quiero enfermarme de él
del que no debe ser
del que me corrompe
del que me transita
(traslada y transfigura)
Quiero a ese que no es hermoso
(es humano y sus manos)
Ése que me voltea con un dedo
erecto y mojado
Quiero amar como las mujercitas.
¡El gobierno de la concha ahumada!
a cambio de mi reino de alcohólicos visionarios.
Quiero amar como las mujercitas
Ésas que lloran desconsolas en las teleseries
arrastrarme a pagar las culpas
de mi hombre de culebrón
Déjenme caer de rodillas
a chuparle el veneno de los bites
y dejadlo gozar
que pronto se me pasa
y me seco
y lo miro con asco.
Ócupate, mi hijo mío
de guardarme atontada
como pájaro golpeado en la cabeza
(Play the fool)
Aleteos de muerte
el cuerpo de la gallina baila
sin pensar en el deguello
(freedom for all)
Yo acurrucada en tus brazos
fuertes entrenamientos de cama
yo empotada de tus ojos profundos
negros mora tornados en blanco invierno
en labios apretados
un orgasmo infinito
Yo vestida de tus glorias
Yo punzada por las penas de tu alma
Yo educada en las marcas de tus huesos
Desprovista yo, de mi propio raciocinio
desprovista yo, de todos los ellos
desprovista yo de mis impulsos
desprovista yo de mi misma
Mujer tan parecida a otras mujeres
Mujer llorona, mujer miedosa
mujer frígida, mujer machista
mujer madre, vaca lechera
Conviérteme en mujercita que lleva el viento
en perrita hambrienta,
palomita, zorzal, tenca,
jilguero.
Y me miras incrédulo
de tanto amor
Es mucha hembra la hembra en celo
Es poquito macho él
(él) que elige quedarse a limpiar los restos
Y la escasa instrucción
impide callarte la boca
Suelto de lengua
y dientes filosos
Y me gritas aunque no me hables (no me explicas)
que estás asustado
de la biología y de la filosofía
Y pellizcas tu piel y azotas tus huevos
y me dices no más (es lo que hay)
con tus dotes de galán erótico,
untado en manteca.
Soy yo, la virgen, la que pontifica
las ganas, el ardor,
la inocencia que te negaste a perder
que permite virtuosa
los tintes rojos de tu cara
la risa estruendosa
de la felicidad.