Hablar de ti es hablar de la metamorfosis
y del estanco de tus músculos sobre los mios
la carne tuya clavada en mis interiores
es el principio de los principios
Y he cambiado tanto que no puedo recordarte
Y te incluyo en el espacio vacío entre mis huesos
Hablar de ti es hablar de
líquidos escurridos entre los cabellos
Sin olores, sin sabores
una brisa colada (de esas que dan lo mismo)
inexistente
No eres fantasma, eres sombra
amplia oscuridad en mi espalda
el barro seco de mis zapatos
Eres huella; el universo de mis cicatricez
Habría que nombrarte Dios o Curandero
Rendirle culto a tus manos
echarse a tus pies a esperar la muerte
rogarte perdón con besos salados
Habría que llamarte a gritos
por el placer hondo de evocarte
Elevar plegarias de fe ciega y creer
en tu ausencia
Y aunque estos ojos nuevos no reflejen tu cara
Y estos brazos nuevos no conozcan los tuyos
Este cuerpo nuevo no desea mas que
volver a sostener tu peso
Este pecho nuevo detiene su pulso
y quiere ser otra vez alfombra
depositaria de tu cansancio
escenario de tus silencios.