No se trata de ser alguien que no soy,
De sonreir con dientes prestados,
Cambiar mis piernas por un par de delicadas flechas que
partan corazones
No se trata de ser vos
Son pequeños fragmentos de uno mismo
Un pedazo de piel ardiendo
De vez en cuando
Explosión de miles de partículas creando el universo.
La belleza de los instantes, los metros cuadrados
Los centímetros y los roces
Una mano. Extendida sobre la frente
Paseando entre el pómulo y la quijada
Una cabeza inclinada con ojos inclinados
El fuerte abrazo que saca una carcajada a relucir
Los dientes propios
Interiores vacíos ocupados momentaneamente por la eternidad
Un aleteo de mosca es brisa de mariposa entre sus generosas
vísceras
La belleza
Otra vez la belleza con su rostro esquivo y trasvestido
Prefiero verte con los ojos cerrados
No digas una palabra a ver si te adivino
Enceguecido vos también dime qué ves
Elegí tus manos sobre la colcha. Tus manos en las rodillas
Tus dedos en mi espalda, tus marcas en mi cuello