V
No me dejas muchas alternativas
Estoy escogiendo entre una o tres líneas
entre 10 o 30 pastillas
entre un porro o un vaso de whisky malo.
Sobre la mesa las cucarachas
y tu lentitud emocional
El hedor del meado del perro
y el olor de tu amor reactivo a la sal
¿Es esto la felicidad?
Cascabeles que hacen música
en la puerta de entrada
Una casa sin soledad
El recuerdo de una y muchas
o de todas por igual
el sagrado nombre de María
repetición infinita de las demás
IV
Las noches largas terminan sin hambre
los ojos negros de maquillaje que se corre
Tus noches de mujer perdida
me dejan con ganas de rozarte las tetas.
Me abres la boca
como una trampa para roedores
boca llena de murciélagos
pájaros vestidos de blanco
Eres la carne que asusta
dientes de lobo de dos metros de alto
piernas de gacela veloz
arisca, como los gatos montañeses
Te gusta que te trate como un corderito
porque tienes puesto lo mismo que yo
en las mismas partes
con las mismas formas
Jugamos a las muñecas borrachas
adornadas como árbol de pascua.
Los vestidos rojos y negros
los ojos ahumados; la mirada falsa.
¡Ahórrate las lágrimas de cocodrilo,
compañera de celda!
No me trates de consolar desde tu puerto seguro
deja ya de hablar más de la cuenta.
Acuérdate que te he visto
a la luz de las luces amarillas
desnuda debajo de la carretera
comiendo sapos y serpientes
Acuérdate que te ví las cicatrices
de sobre-viviente
y no te hagas la extraordinaria
porque tus penas son copia de las mías
Tranquila nenita. No quiero que te duela cuando te corte la carita con mi pedazo de espejo.
Te voy a obligar a sacarte la mascarilla y te voy a echar limón con sal.
Te quiero ver sufrir sin esa pose de artista
Vas a guardarle respeto al dolor
chiquilla malcriada
parada al borde de un precipicio de algodón.
Has de ser despojada de tus adornos
especialmente esos lentes de sol
Has de ser reunida con todas nosotras
las hijas del rigor, las de la piel ajada.
Y no te atrevas a decir que somos iguales
apenas parecidas
en tu delirio de jugos de higo convertido en sangre
de apostadora que no tiene nada que perder
No te compares conmigo,
la que arrasó su propia casa
No te compares conmigo,
la tiene el cuerpo marcado y desfigurado (como las vacas)
No te compares conmigo
¡hasta para eso eres cobarde!
te comparas conmigo
la que tiene todas las de perder.
Yo voy para devota de la tierra
Para amiga y desamparo de los pobres
Para eterna amante de las manzanas maduras
Voy para agüita de caída de agua
Tengo una animita de velitas encendidas
Por un hombre muerto por las ruedas de un camión
Lo enterraron a la orilla de mi cama
Y sobre la cabeza le lanzaron la colcha de novia
Para que no se le vieran los ojos saltones
Hacia los izquierdos
Hacia los derechos
Avanzo tranquila y partida
En dos
En tres
En cuatro
Pónele un cirio encima de la cruz
Para que parezca obra de arte
Y no me pinten al muerto
Los citadinos
De mala costumbre campeña
Campera
Camorrera
Voy para Santa Madre de varios hijos
Para hada madrina de los vecinos
Para maestra de muchachitas risueñas
Voy para polvillo de roca desierta.