viernes, 21 de mayo de 2010

De los deseos

El perfume disimula el vacío de este cuerpo negro
No creo en colores buenos o malos
sinceramente...
espero no equivocarme.

Me persigue la idea de ser perseguida
(despreciada)
Más temo no ser vista
A todos por igual
sentados en primera fila,
les exhibiré las marcas
sin tapujos ni tapices ni marcos.

Sin adornos. Sin palabras bonitas.

Tengo hambre de comer sin culpa
deseos de ser invitada a un bacanal
digno de emperadores romanos

Vomitar en los vomitorios
limpiar mis manos en las cortinas de terciopelo
recibir cabezas de regalo

5 comentarios:

Claudio dijo...

La inocencia a veces es un don, un don del que se puede renegar para así dar rienda suelta a los instintos mas Edonistas, y así vivir una inocencia interrumpida.
Como una jovencita provinciana que quiere conquistar la capital, famélica de reconocimiento, con una lírica visceral y uterina, dueña de un talento y un desparpajo incomprendido como Inquisitivo va en busca de un crecimiento interior, realmente es tan intrigante como cautivante. Como una niña vestida de mujer puede vivir su inocencia interrumpida.

Cancino dijo...

Ah... Claudio.... no quisiera ser incomprendida...
que bueno que pasaste y escribiste eso que escribiste... me parece que nos vamos entendiendo.
ojala vuelvas.
E.

Claudio dijo...

No es tan malo ser incomprendido Liz, asi uno llega a quien quiere llegar filtrando las masas que muchas veces no saben apreciar la belleza de las cosas...bien que nos vamos entendiendo, siempre lo hicimos...creo,
espero y volvamos a conversar como algún dia lo hicimos.

Cancino dijo...

Claudio... escirbime a mi mail: elizabethcancino@gmail.com
un abrazo
eli

Val dijo...

María de mi corazón...cómo es que no sabía de esto? me estaba perdiendo un mundo por culpa de la timidez...o lo que sea que me pasa con los blog... en flims...te amo como siempre!!

Valita