domingo, 25 de enero de 2009

En amor

Se acaba el romanticismo de la coca
Queda un temblor ajeno
De cuerpo maltratado.

Media docena de cigarrillos se consumen en 20 minutos

Su boca huele a humo
(todo el día)

El porno gime y gime
Desde mi computador personal
La cabeza palpita
(a falta de un corazón más sensato)

Es la guerra a la desazón
Me bajo los calzones

La lucidez de la noche.
Los gramos de conciencia
Son sólo pedazos de comida vomitada
De comida cagada

Y para cumplir el cliché
Al final le digo
Muy bajito, le digo
“te quiero”

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